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Tan comunes y tan desconocidos. Los ataques de ansiedad, también llamados crisis de ansiedad o ataques de pánico son muy frecuentes en nuestra vida.

Me manifestaba un paciente que conocí tras hacer una evaluación de capacidad laboral, que creía que se iba a morir. Demostraba el miedo que sentía porque eso no le volviera a pasar. “A priori creí que me estaba dando un infarto. Fue horrible sentir tanto miedo.”

Este relato lo he escuchado en muchas ocasiones, pero es importante, que por lo común, no le restemos importancia.

¿Qué es una crisis de ansiedad?

El hecho de que sea frecuente no ha de quitarnos de la mente que no deberíamos frivolizar con este estado, pues no solo nos informa de lo que nos pasa en ese momento, si no de lo que nos viene pasando desde hace tiempo. Por decirlo de una manera mas sencilla sufrir una crisis de ansiedad es la alarma que nos dice que llevamos bastante tiempo viviendo con estados de estrés altos, estados de ansiedad o que nos hemos habituado a un estilo de vida que no nos gusta. También las crisis de ansiedad pueden darse como respuesta a una situación traumática ya que provoca un colapso y es una forma de escapar a una situación inasumible.

Los síntomas de la crisis de ansiedad son muy variables pero se pueden clasificar en tres tipos:

  1. Fisiológicos, como molestias gastrointestinales, dolores de cabeza, taquicardia, presión en el pecho, temblores, mareos, vista borrosa, fatiga, etc.
  2. Cognitivos, con síntomas como rumiación, es decir, darle vueltas a una idea obsesiva, miedo a perder el control, miedo a morir de forma fulminante, etc.
  3. Motores, como inquietud, temblores, conductas de evitación y de escapa de las situaciones que nos provocan la ansiedad.

En muchas ocasiones los síntomas se pueden confundir con los síntomas de un infarto de miocardio, lo cual acentúa mas el miedo y por tanto altera más el miedo.

Con frecuencia, las personas se acercan a nuestras consultas tras haber sufrido una o varias crisis, en muchas ocasiones piensan que viene por la propia crisis, lo que no saben es que no suele ser real.

En ocasiones me gusta poner la similitud de este problema con las averías que podemos tener en un coche. El caso es que cuando tenemos una avería hay veces que viene precedidas de el encendido de una alarma en el panel de nuestro coche, al cual no le damos importancia hasta que el coche se para.

Ese pararse sería la crisis de ansiedad. Pero, ¿por qué no llevamos el coche cuando se encendió el piloto? En verdad, sí llevamos el coche al taller al encenderse el piloto, pero ignoramos totalmente las señales que nos dicen que tendríamos que tomar medidas con nuestra ansiedad.

¿Y qué hago?

Cuando se da una crisis de ansiedad, si no es por que ha sucedido un hecho fortuito traumático, es porque llevamos mucho tiempo con situaciones de estrés, ya sea familiar o laboral, y no somos capaces de parar esa situación. También porque desde hace tiempo estamos teniendo reacciones ansiosas por muchos tipos de variedades distintas de preocupaciones, miedos y situaciones no resueltas.

Es importante asumir que una crisis de ansiedad es una forma de decir que debemos cambiar factores en nuestra vida, que debemos dejar de ignorar las cosas que nos hacen daños y tener que hacer cambios importantes en nuestra vida.

Ante una crisis de ansiedad pregúntate, quién te puede ayudar, teniendo en cuenta lo que hemos explicado previamente.

Necesitamos alguien que nos ayude a resolver y cambiar los aspectos negativos de nuestra vida, como por ejemplo, un profesional de la psicología o, ¿sería quizás de más ayuda una pastilla de Lorazepam?

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