658 100 555 -- 967 512 588 volmae@volmae.es

En las aulas actuales, la diversidad es la norma. Entre los perfiles más frecuentes se encuentra el alumnado con dificultades de atención e hiperactividad, cuyas necesidades específicas pueden generar retos tanto en casa como en el entorno escolar. Los psicólogos y psicólogas sabemos que no se trata de “niños y niñas que no quieren”, sino de menores que, en muchas ocasiones, “no pueden todavía” autorregularse de la forma esperada. La buena noticia es que existen estrategias eficaces para favorecer su inclusión y desarrollo.

Comprender antes de intervenir. El primer paso es cambiar la mirada. El TDAH y la combinación TDA (la combinación en la que nos hay hiperactividad) implica dificultades en funciones ejecutivas como la atención sostenida, el control inhibitorio o la planificación. Esto se traduce en conductas como levantarse constantemente, interrumpir, no terminar tareas o ir demasiado despacio y no poder seguoir el ritmo de los demás. Interpretar estas conductas como desobediencia o como malas actitudes suele aumentar el conflicto, porque se sienten señalados y señaladas, no solo por el profesorado, sino por el resto de compañeras y compañeros. En su lugar, es fundamental entenderlas como señales de una dificultad que requiere apoyo estructurado.

Estructura y predictibilidad: el mejor aliado. Los niños y niñas con estas dificultades se benefician enormemente de entornos predecibles. En el aula, esto implica rutinas claras, normas visibles y recordatorios frecuentes. Dividir las tareas en pasos pequeños y concretos reduce la sobrecarga cognitiva. En casa, mantener horarios estables para deberes, descanso y ocio también mejora la regulación.

Refuerzo positivo: más eficaz que el castigo. Desde el enfoque cognitivo-conductual, el refuerzo positivo es clave. Identificar y reforzar conductas adecuadas —por pequeñas que sean— aumenta la probabilidad de que se repitan. Sistemas como la economía de fichas, adaptados a la edad, permiten motivar y estructurar el comportamiento. Es importante que los refuerzos sean inmediatos, claros y consistentes.

Instrucciones claras y breves. Una de las dificultades habituales es procesar instrucciones largas. Por ello, tanto profesorado como familias deben dar indicaciones concretas, en pasos sencillos y comprobando la comprensión. Por ejemplo, en lugar de “pórtate bien”, es más útil decir: “siéntate, saca el cuaderno y empieza el ejercicio 1”.

Entrenamiento en autorregulación. Los menores con TDAH – TDA necesitan aprender habilidades que otros/otras desarrollan de forma más espontánea. Técnicas como el autocontrol verbal (“parar, pensar, actuar”), el uso de señales visuales o el entrenamiento en resolución de problemas son herramientas muy útiles. También es recomendable enseñar estrategias de regulación emocional, como la respiración o los descansos breves programados.

Adaptaciones sin estigmatizar. La inclusión no implica exigir lo mismo de la misma manera, sino facilitar el acceso al aprendizaje. Algunas adaptaciones eficaces son permitir más tiempo en exámenes, ofrecer apoyos visuales o ubicar al alumno en un lugar con menos distractores. Estas medidas no son privilegios, sino ajustes necesarios para garantizar la equidad.

Coordinación familia-escuela. Uno de los factores más determinantes es la coherencia entre los contextos. Cuando familia y profesorado comparten estrategias, objetivos y lenguaje, el menor recibe un mensaje claro y consistente. Las reuniones periódicas y el intercambio de información son esenciales.

La inclusión del alumnado con TDAH y la puesta en marcha de adaptaciones curriculares y apoyos psicopedagógicos no solo beneficia a estos niños y niñas, sino que mejora el clima del aula y enriquece a toda la comunidad educativa. Con comprensión, herramientas adecuadas y acompañamiento profesional, es posible transformar las dificultades en oportunidades de aprendizaje.

En nuestros centros de Psicología Integral trabajamos con familias y docentes para diseñar intervenciones personalizadas, basadas en evidencia científica, que favorezcan el bienestar emocional y el desarrollo académico. Porque cada niño y niña necesita ser entendido para poder avanzar.

Si consideras que necesitas ayuda, en grupoVOLMAE, estaremos encantados de ayudarte.

¿Quieres pedir una cita?

Pida cita

Puede pedir cita previa a través de esta página con nuestros profesionales. Elija el centro que mejor le viene, seleccione el tipo de servicio y elija al profesional.

Recuerde que también puede hacerlo a través del teléfono de nuestra centralita 96 751 25 88  o el 658 100 555 para cualquiera de nuestros centros.

CLAVES PRÁCTICAS PARA LA INCLUSIÓN DEL ALUMNADO CON TDAH 1   Y si te es más cómodo, también por WhatsApp al 691 33 53 54 .  Si optas por esta vía, espera nuestra respuesta de confirmación.

Compañías Médicas

Aviso legal y política de protección de datos.

 

Grupo VOLMAE
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad