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En el contexto de una pandemia global o el brote de enfermedades contagiosas como el mpox, conocido como viruela del mono, la terapia cognitivo-conductual que ofrecemos en VOLMAEsalud puede desempeñar un papel crucial en la gestión del impacto psicológico.

Aún tenemos presente la última pandemia de Covid 19, no solo por los contagios que se siguen propuciendo y sus mutaciones, sino por el llamado Covid persistente. Y es que esta misma semana la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha declarado de nuevo, como ya hizo en 2022, el mpox como una emergencia sanitaria mundial. En esta situación, la incertidumbre, el miedo y el estrés asociados con las enfermedades contagiosas pueden tener efectos profundos en la salud mental, sobre todo la generación de ansiedad anticipatoria ante pensamientos casatrofistas que pueden llevar a una persona a desarrollar conductas desadaptativas de aislamiento, y sufrir emocionalmente por el miedo al contagio y a sus consecuencias, aún desdeel más absoluto desconocimiento de esta enfermedad contagiosa. Las enfermedades contagiosas modernas, tienen el potencial de causar no solo efectos físicos, sino también una carga significativa en la salud mental. Los brotes de enfermedades suelen desencadenar una serie de respuestas emocionales, incluyendo ansiedad, miedo, estrés y estigmatización. La incertidumbre acerca de la gravedad de la enfermedad, las medidas de prevención, y las implicaciones para la vida cotidiana pueden intensificar estas respuestas emocionales. Uno de los principales desafíos psicológicoses la ansiedad relacionada con la salud. La preocupación constante sobre la posibilidad de contraer la enfermedad, junto con los síntomas de la misma, puede generar niveles elevados de ansiedad. Además, el aislamiento social, ya sea por medidas de cuarentena o la necesidad de evitar áreas de brote, puede llevar a sentimientos de soledad, estados generalizados de tristeza y depresión.

Podríamos plantear como estrategias cognitivo-conductuales útiles para abordar el impacto psicológico de las enfermedades contagiosas las siguientes: La Reestructuración Cognitiva orientada a reconocer patrones de pensamiento; sí, durante una pandemia, es común experimentar pensamientos catastróficos o de «todo o nada» sobre la situación. Por ejemplo, una persona puede pensar «Si me infecto, mi vida se acabará». Esta técnica implica desafiar estos  pensamientos y reemplazarlos con creencias más realistas y equilibradas. En lugar de pensar en el peor escenario, se puede enfocar en las medidas preventivas y el manejo efectivo de la situación. También son útiles las Técnicas  para el Manejo del estrés, ya que el estrés elevado puede ser una respuesta natural ante la amenaza de una enfermedad contagiosa, pero técnicas de manejo del estrés, como la respiración profunda, la meditación y el  mindfulness”, pueden ayudar a reducir la respuesta de estrés. Se tata de enseñar a identificar las señales de estrés y a emplear estrategias de relajación para mantener un estado emocional más equilibrado.

Otra estrategia recomentable es el desarrollo de Habilidades de Afrontamiento. La capacidad para afrontar una enfermedad contagiosa incluye desarrollar habilidades prácticas, como seguir las recomendaciones de salud pública, implementar medidas de higiene y mantener una buena comunicación con los profesionales de la salud. Es importante establecer rutinas y hábitos que promuevan la salud y la seguridad, así como a gestionar las preocupaciones a través de un enfoque no catastrofista. Otra de las recomendaciones en la prevención del aislamiento social es desarrollar estrategias para mantenerse conectado socialmente a través de medios virtuales, fomentar actividades que proporcionen un sentido de propósito y conexión, y aprender a autorregular emociones.

Ante todo, debemos tomar conciencia del riesgo que tenemos hoy en día con la sobrecarga de información y saber combatir mensajes alarmistas que podemos ver, escuchar o leer en las redes, correo electrónico, en la radio, tv o internet. En este sentido, en psicoterapia tratamos de ayudar a las personas a filtrar la información relevante de la que no lo es, y a desarrollar un enfoque equilibrado hacia el consumo de noticias. La educación sobre la enfermedad y las medidas de prevención puede ofrecer claridad a las personas y reducir la incertidumbre.

Como conclusión podemos decir que el impacto psicológico de las enfermedades contagiosas puede ser significativo, pero la terapia cognitivo-conductual que ofrecemos proporciona herramientas efectivas para afrontar este. Al enfrentar la amenaza de enfermedades contagiosas, la capacidad para gestionar las respuestas emocionales de manera saludable es fundamental para la resiliencia y la recuperación.

Si consideras que necesitas ayuda, en grupoVOLMAE, estaremos encantados de ayudarte.

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